miércoles, 14 de julio de 2010

Registro civil

Imagen: Pablo Piovano - Página/12

Siempre recuerdo la primera vez que te vi. Corbata desanudada, los dos primeros botones de la camisa sueltos, barba de por lo menos un día y un saco negro impecable, por cierto.

Pasé a tu lado y ni me registraste. Seguías enfrascado en el suplemento económico mientras sopabas la medialuna sobre tu café con leche. “Lo de siempre, Braulio”, pedí al mozo mientras me sentaba a tu lado.

Mis flores y su aroma te hicieron levantar la vista y te sonreí, como lo hago con todos. El negro de tus ojos brilló por primera vez y —para mi sorpresa— devolviste la sonrisa y volviste a tu lectura. Terminé mi café y antes de irme, te dejé una rosa blanca. “Te la regalo, para tu chica”, comenté al pasar. “Gracias” alcancé a oír mientras uno de los últimos calores pegajosos del verano se abatía sobre la ciudad.

No me sorprendió no encontrarte al día siguiente. Después de todo, ése era sólo un café al paso. Pero no podía olvidarme de tu mirada. Llegó el otoño y Braulio siguió preparándome ese café fuerte y horrible que tomo todas las mañanas, pero que ya es una insana costumbre.

Me debatía entre pedirle o no más medialunas, cuando escuché:

—Hola.

Vos, tu corbata desanudada y tu saco impecable me sonreían con descaro.
Devolví la sonrisa y te sostuve la mirada. Me estremecí, no voy a negártelo.

—Te invito otro —dijiste señalando mi taza.
—Dale, pero en aquella mesa. Contra la ventana. Me gusta ver la cara de las personas en las mañanas.

Braulio trajo los cafés y una sonrisa cómplice.

—¿Qué hacés? —pregunté.
—Trabajo en una aseguradora. Intento convencer a la gente de que necesita pagar por algo que no necesita pero que puede redituarle dinero si se muere. ¿Cómo va tu puesto de flores?
—Nada mal, por suerte las parejas siempre se pelean, o hay algún aniversario de por medio, o se cruzan al cementerio. ¿Quedaste bien con mi rosa?
—La dejé en mi florero hasta que se secó. Ahora adorna mi biblioteca.

Sonreí. Eras demasiado bonito para ser real. Me miraste con esa profundidad tan tuya y leal.

—Vámonos de acá —susurraste.

Fuimos a tu casa y todavía recuerdo tu espalda amplia, los lunares de tu piel que recorrí con avidez y las caricias sin nombre que celebran el goce de los cuerpos, el entrevero de dos almas que se necesitan y que tienen la suerte de encontrarse en una sociedad que pulula doble moral, soledad e intolerancia.

Al poco tiempo estábamos viviendo juntos. Yo seguía con mi espíritu libre y a vos te echaron de la aseguradora cuando se enteraron de lo nuestro. “Lesionabas la idea de familia”, argumentaron. Previsible y patético. Como si la heterosexualidad garantizara una familia “normal”.

Pero no nos amilanamos. Al contrario. Levantamos la voz y reclamamos por nuestros derechos. No fue una tarea fácil ni simple, pero ya sorprende menos que dos personas del mismo sexo quieran casarse. Como siempre, yo llego tarde a todos lados y tu cara de impaciencia lo dice todo.

—Perdón por la demora, pero quería estar impecable para vos. ¿Otra vez la corbata desanudada? Vení, dejá que te la acomodo y dame un beso, el último de solteros.



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14 voces opinan:

  1. Bella historia de amor. Un tema recurrente en los tiempos que corren. Pareciera que ya nos olvidamos de la violencia en las calles, la inseguridad, el hambre, la desocupación. Hoy el matrimonio gay es la vedete y lo que no nos damos cuenta, es que lo están usando para dividirnos más de lo que estamos. De todas maneras, es una bella historia de amor.
    Un abrazo
    Caly

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  2. Yo no creo que debatir el matrimonio igualitario, entre personas del mismo sexo, sea uina bomba de humo "para dividirmos", como opina CalY. A mi entender es sumamente importante defender un derecho civil (no religioso) que es básico para la unidad de nuestra sociedad.
    Tu relato es de una inmensa hermosura que resalta además los valores del compañerismo y la amistad en una pareja.
    Abrazos, Horacio, de todo corazón!

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  3. Me emocionó la ternura de tu relato, de verdad. Cómo alguien puede intentar definir los límites del amor.
    Un abrazo.

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  4. Es una historia de amor. Punto. Las connotaciones que cada uno le coloque a partir de "enterarse" de que es una historia de amor entre personas del (a priori) mismo sexo están en esa cabeza. Por lo demás, es un relato exquisito. Un abrazo cumpa...

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  5. Maravilloso relato y excelente tratamiento del tema. Hay ocasiones en las que el debate de una ley trae polémicas apasionantes, y resulta enriquecedor y necesario escuchar los argumentos que se esgrimen. Este tema pone de manifiesto el grado de intolerancia de ciertos sectores y la fobia que sienten por la diversidad. Y por otro lado, son una buena posibilidad de ver cómo madura y crece una sociedad, mientras algunos se sienten seguros refugiándose en la oscuridad. Hace 25 años, esos sectores se escandalizaban y auguraban la destrucción de la familia por la ley de divorcio, que no era otra cosa, como en este caso, que sancionar una ley para dar un marco legal a miles de situaciones de hecho.
    Parece que los monjes negros de la "normalidad" nunca entenderán que la libertad no necesita pedirles permiso. Pero afortunadamente, estas situaciones muchas veces nos demuestran que las leyes no se sancionan sólo para favorecer los intereses de los poderosos, sino que a veces, las leyes sirven para legalizar lo que es justo, por hacer justicia y mejorar la vida de muchos humanizando la mirada.
    Felicitaciones por el relato y lo que implica, por el compromiso y por la ternura.
    Un abrazo.

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  6. bravo,Horacio!
    hermoso cuento, testimonial y delicado.


    un beso*

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  7. luego de que finalmente se aprobara el matrimonio entre personas del mismo sexo, se puede decir que estamos avanzando. no se puede poner barreras al afecto entre dos personas, y mucho menos tratarlas como si no lo fueran. Este relato es muy lindo!!!

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  8. estamos avanzando...un poco tarde, pero mas vale así.

    lo triste es que celebremos algo que debería ser natural.

    la historia en si...es una historia mas de amor entre dos personas, da igual su condición, siempre sera bella.

    besos

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  9. Me enterneció muchísimo esta historia de amor, que como tal, poco importa si es la de una pareja heterosexual u homosexual.
    Sin embargo hay mucho más en este historia, hay una denuncia y una reivindicación, a las que me sumo. Cierto que los homosexuales van ganando derechos (derechos con los que nacen pero que se les niegas por esa única circunstancia). Se acepta ya el matrimonio, existe una falsa normalidad, pero siguen siendo despedidos de sus trabajos, siguen siendo discriminados en muchos niveles.
    Fantástico relato, Horacio

    Besos

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  10. Más allá de todo, el amor es, fue y siempre será lindo, hace bien a la piel y el corazón. Confirmo!
    Horacio, es tiernísima tu entrada

    Besos

    Estercita

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  11. Horacio, la verdad te felicito por tu relato. Estas palabras hacen ver que no hace falta hablar de sexo y atrocidades para expresar el amor que coexiste entre personas del mismo sexo o no.

    El amor no tiene sexo, simplemente es amor.

    Se nota tu crecimiento y me enorgullese poder compartir con vos todo esto que estás viviendo.

    Me pregunté por un segundo si el que vendía el seguro de vida no era el que me llamó los otros días? Ja...

    Toda historia muchas veces se nutre de instantes de realidad, aunque a veces una supere a la otra.

    Exitos!

    Darío.

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  12. Muy buen relato. El amor sincero sale adelante a pesar de...
    Un saludo grande

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  13. El amor es amor
    independiente del sexo,
    ¿acaso no tenemos un mismo corazón,
    pulmones, hígado, cerebro, huesos?
    ¿por qué no se ha de sentir
    el amor, la amistad, el sexo...
    sin que se trate de pene o vagina?
    Hay veces que nos obstinamos
    en buscarle tres pies al gato.
    Hay que tomarse las cosas con la naturalidad
    que propician los hados,
    no somos los humanos dueños de nuestro destino.

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  14. Hola Horacio!!!
    Como verás ya encontré tu blog, éste es el primer texto que leo y te felicito, es muy bello y de una riqueza exquisita.Gracias por ayudarme a iniciarme en este mundo literario tan rico y con tantas posibilidades de creacion y crecimiento interior Besos,soy Teresa del taller de hoy.....

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