Dolor. Consternación. Bronca. "Y siguen los mismos muertos",
cantaría Ismael Serrano. Otra protesta social, en reclamo por algo básico como una
vivienda, que termina con balas de plomo. Y es inaceptable. No hay excusas, sí
culpables que deberán ser hallados.
Complicidades varias. Desde un juez que toma una medida y se
va de vacaciones, la represión de la policía provincial, en conjunto con
efectivos de seguridad del Ingenio Ledesma (de fuerte nexo y colaboración del
grupo económico de la familia Blaquier con la última dictadura militar y su
política de violación sistemática y organizada de los Derechos Humanos) hasta
la respuesta tardía de un gobierno provincial —aliado al kirchnerismo— que no
supo o quiso prever la tragedia.
Porque de poco sirve ahora el desplazamiento del jefe del
operativo policial, la renuncia del ministro de gobierno jujeño y el proyecto
de expropiación de tierras enviado a la Legislatura. Podría haberse evitado.
Ahora hay muertos de por medio y —una vez más— las balas se llevan consigo a los
mismos de siempre, los excluidos, los marginados, los que están fuera de todo. Los
que no miramos.
Un gusto amargo me queda en la boca y me sabe a poco esto de
quedarme sólo en el repudio, aunque sea necesario recalcar hasta el hartazgo que
nunca más debe haber muertos por protestas sociales. Debemos buscar soluciones
entre todos y todas para erradicar la pobreza y apostar a un país más justo y
solidario. O seguirán los mismos muertos.
Publicado por Horacio

Velcha: Adhiero completamente. La complejidad del asunto es enorme. Pero la gravedad de los hechos también. Por eso no puede quedar solapada como si nada. Que quede bien claro: "nunca más debe haber muertos por protestas sociales". Es una deuda pendiente de la política. Pero sólo través de ella será posible encontrar soluciones. Un abrazo grande.
ResponderSuprimirLas cosas no van a cambiar solas, por lo difícil de resolver que son y por los intereses creados. Es una pena que este tramo también se escriba con sangre.
ResponderSuprimirSaludos Velcha.
Realmente te leo y te acompaño en el grito de no mas muertes por las protestas sociales, que sea mas justo y que se de dignidad, y eso es casa, trabajo, educación y salud.
ResponderSuprimirPero ya no tengo esperanza mientras sigamos dándole chance a los mismos.
Y eso si depende de nosotros.
Un abrazo mas que grande.