Entre tantos oficios ejerzo este
que no es mío,
como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de
noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la
ternura o del alma,
cuando la enfermedad hunde las
manos.
A este oficio me obligan los
dolores ajenos,
las lágrimas, los pañuelos
saludadores,
las promesas en medio del otoño o
del fuego,
los besos del encuentro, los
besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las
palabras, con la sangre.
Nunca fui el dueño de mis
cenizas, mis versos,
rostros oscuros los escriben como
tirar contra la muerte.
(Del libro "Velorio del solo", 1961 )
Gelman, Juan, “El juego en que
andamos, Velorio del solo, Gotán”, Buenos Aires, Editorial La Página S.A., 2011.-
Publicado por Horacio

Yo trabajo con palabras, pero me he dado cuenta que estos meses he estado en la dirección equivocada, comido por el texto, pero primero tiene que salir todo.
ResponderSuprimirUn oficio que vos lo ejerces con talento y belleza.
ResponderSuprimirGracias por Gelman ~
Un beso o 2 #
De día, de noche, con lluvia o sol, que el oficio de las palabras te sigan acompañando.
ResponderSuprimirUn beso Horacio!
Excelente texto, excelente Gelman
ResponderSuprimirTengo una deuda con Gelman: lo leí muy poco, apenas si lo hojeé en alguna librería. Pronto trataré de saldarla.
ResponderSuprimirUn abrazo!
El retrato más crudo y exacto de nuestro oficio. Sublime.
ResponderSuprimirUn abrazo grande.
Cuando el ser poeta se transforma en un oficio la noche es demasiado relativa.
ResponderSuprimirAbrz.
UN GRAN ESCRITOR UN OFICIO AL CUAL UNO LLEGA A AMAR
ResponderSuprimirSALUDOS
y yo le venía a preguntar si era "L' art poetique" de horacio la de boileau, o la de aristoteles, y el fin me respondió solo: de Horacio.
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