"…Hombre raro el huinca, un
traicionero que busca los mejores pastos y nos empuja a las tierras de aire
caliente. “La única manera de sobrevivir es combatirlos”, decían los viejos con
sus arrugas de indio libre. “Los huincas nos odian. El odio entre los hombres
es el alimento de Gualichu.”
¿Dónde quedó el viento y la arena
entre los ojos?, el pecho latía fuerte y los gritos tapaban el miedo a las
balas, el mismo miedo de las cautivas cuando elegíamos una para pasar la noche.
¿Por qué los recuerdos vuelven?
Pedazos de olores escondidos en la memoria. Juré que defendería a los míos y lo
hice, pero los blancos avanzaron como el sol de las mañanas.
Hay muchas voces dentro mío,
fusiles rompiendo la paz de la pampa, espantando pájaros y olores, los olores
de la llanura y las aguadas. La tierra de mi tierra no es como el aire muerto
de la celda.
Hoy me rodea mi podredumbre de
hombre viejo, de voz propia y muda, de silencios y memorias oscuras, de vientos
erráticos como los pumas en el desierto, erráticos como nuestros antiguos hasta
que encontraron una tierra que los cobijara.
Es bueno respetar la tierra,
tiene años, como los viejos. Viejos y palabras, una mezcla difícil, oigo las
voces en mi cabeza, las voces que mueven mi lengua me aturden y es difícil
callar. Es un murmullo cerrado que sube y sube y provoca dolor, un tajo mal
curado, una herida abierta y molesta..."
("La tierra plana", fragmento del capítulo 13, “El corral de
los recuerdos”)
Casi como la voz de Pincén que
parece oírse en la llanura, “La tierra
plana” sigue generando resonancias. Desde unos ejemplares que están en
manos de pobladores originarios (gracias Pedro Carimán por tu interés), hasta un
artículo
publicado en el suplemento Caldenia, del diario “La Arena”, de fines del 2011, redactado por los profesores de la Universidad Nacional de La
Pampa, Daniel Pellegrino y Jorge
Warley, que incluyen a la obra dentro
de un conjunto que incursionan en un largo proceso de revisión del pasado en
Argentina.
Todavía sorprendido y agradecido, comparto con ustedes el extracto del artículo mencionado.
“…Pincén.
Horacio Beascochea ("La tierra plana", 2007) toma
desde una perspectiva diferente el tema de la conquista del desierto y del
indio. En su novela asoma el heroísmo de Pincén. Uno de los narradores, un cabo
del ejército, no lucha contra "ellos", sino que intenta percibir la
pampa desde el lado aborigen.
La novela corta La tierra plana suma a nuestra literatura una nueva
experiencia referida al tema del indio, a la utilización de las voces
narrativas y la estrategia de utilizar fuentes históricas. Sobre estas fuentes
se asientan los tres narradores del texto (el cabo Robledo, protagonista;
Pincén; la palabra de un "trovador" de la pampa india). En el
contexto histórico de la novela (abarca desde el año 1876 -comienzo de la ejecución
de la zanja de Alsina-, hasta 1879) el tiempo se demora. Confluyen los puntos
de vista de los narradores mencionados y la experiencia conjunta postula un
paisaje que parece verse del mismo modo de ambos lados de la frontera. El cabo
Robledo la atraviesa o establece el puente casi desde el mismo momento en que
llega al fuerte que comanda el coronel Villegas. Mata a unos indios primero,
pero luego los contempla. Finalmente pide al lenguaraz del fuerte que le enseñe
la lengua del otro. Robledo emprende así un camino de no retorno, es decir,
decide pensar su vida desde el otro bando sin haber abandonado físicamente el
primero.
Así Robledo cometerá el último acto que lo llevará a enajenarse de su
propia familia, de su sociedad y de su historia personal.
Cuando un superior le propone entrevistarse con el prisionero Pincén y
rescatar sus memorias con el fin de resaltar aún más las hazañas militares de
la conquista del desierto, Robledo se deja llevar por el relato de Pincén, lo
cual significa que "cambia de bando". Esa memoria escrita que entrega
a su superior es su propio certificado de defunción ya que lo que exalta es la
épica de los aborígenes y su ideología.
Desde esta perspectiva, Beascochea cubre con la polifonía de su novela
un enfoque novedoso sobre los vencidos, aunque no vencidos del todo porque
Robledo -en el plano de la justicia literaria- rescata la voz de Pincén y lo
ayuda a que escape de la prisión y se pierda en la pampa aún misteriosa para la
civilización que se impone con la superioridad de las armas.
En la novela hallamos transcripciones de partes militares, la voz del
trovador, del propio Pincén y de Robledo. Todos ellos también significan
relatividad ya que no todas las voces juntas alcanzan para componer un cuadro
total y definitivo de lo que acontece. Queda un registro abierto, una
oscuridad, una indeterminación sobre la identidad de la pampa que el narrador
principal de La tierra plana no consigue mostrar.
Robledo, al aprender la lengua del otro, alienta una esperanza y una
condena. La condena es la suya propia por parte de la sociedad de la cual el
proviene, y la esperanza es que con su trasgresión está proponiendo -al menos-
un porvenir sin exclusiones.”
El artículo completo, acá
Publicado por Horacio

Felcitaciones.
ResponderSuprimirVoy a buscar el libro.
Un abrazo.
Me olvidaba, sabès que existe la "Flat earth society"??
ResponderSuprimirY creen que la tierra es plana! Tienen un sitio de internet!
Un abrazo.
Dónde encuentro el libro? Puedo comprarlo en NQN?
ResponderSuprimirSaludos Velcha.
Felicitaciones Horacio.
ResponderSuprimirQue buen articulo que han escrito.
Un beso.
Felicidades por ese artículo. El libro, según el artículo, muestra originalidad en el relato y en el porvenir, sin exclusiones; lo que me parece que indica un aliento utópico por el que hay que apostar. Una pregunta: ¿desde el otro lado del charco, es posible hacerse con el libro? Me gustaría leerlo.
ResponderSuprimirarriba con ese libro..tiene muy buena pinta...ojalá viaje hasta aqui (sevilla)
ResponderSuprimirhacés novela histórica, horacio; un género muy difícil.
ResponderSuprimirfelicidades y abrazo*
Muchas gracias por tu visita Horacio, es un placer. Preciosa tu letra propia, me quedo por aquí a escuchar algo de música y a leerte. Un saludo.
ResponderSuprimirMe pone tan feliz! Te lo mereces Horacio. Realmente como te dije en el mensaje, me emociona la sangre cada vez que te leo ;)
ResponderSuprimirUn beso o 2 #
Pd: blogger me tiene tan cansada! No había visto esta entrada. Casi me la pierdo :(
Gracias por tu visita, te sigo y te leo.
ResponderSuprimirFeliz año
Abrazo